Terminator (1984), de James Cameron
(director de Titanic, Avatar y Aliens, el Regreso entre otras) y
protagonizada por Arnold Schwarzenegger (que conste que hemos escrito
el nombre a la primera) es una leyenda del cine de
acción de los ochenta: en el futuro, los sistemas de seguridad
gestionados por una inteligencia artificial conocida como Skynet se
rebelan contra los humanos. Para exterminarnos a todos, nos declara
la guerra en todo el mundo y nos esclaviza para realizar las pocas
tareas que estas inteligencias artificiales no pueden llevar a cabo
por ellas mismas. Sin embargo en esta guerra hay un valiente líder,
John Connor, que se lo está poniendo muy difícil. Para solventarlo,
las máquinas deciden enviar a Charche (el Terminator) al pasado, en
plenos años ochenta, y cortar el problema de raíz: se cargarán a
John Connor antes de que haya nacido, matando a su madre, Sarah. Por su parte, los humanitos mandan a
Kyle Resse al pasado con la misión de proteger a Sarah.
¿Qué elementos de Inteligencia
Artificial podemos observar en esta película?
Para empezar tenemos a Charche: es un
cyborg (organismo cibernético). Básicamente es un robot de forma
humanoide recubierto de tejido (piel, pelo, vasos sanguíneos...)
humano. Entre sus funciones, destacan sus habilidades para conducir
todo tipo de vehículos, ser un experto tirador con todo tipo de
armas, y básicamente todo aquello necesario para cumplir el objetivo
establecido. En la serie Terminator: the Sarah Connor Chronicles
(escrita también por Cameron) se menciona que un Terminator puede
incluso pasar por un humano normal y corriente, llegando a mantener
un matrimonio con un ser humano si la misión lo requiere, con todo
lo que ello conlleva. Esto, por supuesto, es una pequeña ida de olla
en la que el Terminator tendría habilidades más parecidas a las de
un replicante de Blade Runner, muy alejadas de lo que se ve en la
película, donde la sutileza no es la cualidad más destacada de
Charche. Charche tiene la sencilla misión de cargarse a Sarah
Connor, y simplemente consulta dónde vive Sarah Connor en la guía
telefónica, y va matando a las Sarahs una a una, según aparecen en
la lista: un sistema muy simple, y razonablemente efectivo (que no
eficiente).
Lógicamente, huelga decir que estamos
muy lejos de lograr algo parecido. Pocos son los robots existentes
capaces simplemente de andar sin caerse si no se les da una ruta
predefinida y estudiada. En inteligencia artificial no se está más
cerca. Sí hemos llegado a integrar partes "cibernéticas", como extensiones del cuerpo humano. Destacaríamos el caso de Neil Harbisson, conocido como el primer cyborg de la historia, que cuenta con un sistema de visión artificial.
Otro elemento de Inteligencia
Artificial es Skynet, que está detrás de toda la rebelión de estas
máquinas. También se está muy lejos de esto, y no deja de ser una
máquina muy parecida a W.O.P.R. en Juegos de Guerra (cuya entrada
podéis leer aquí).
Finalmente, un sistema de inteligencia
artificial que se observa por encima en la película son las máquinas
de guerra, vistas durante los flashforwards. Vendrían a ser tanques,
helicópteros, máquinas de guerra al uso, programados para disparar
a humanos (en la película bastaría con apuntar a aquellos
humanoides que desprendan calor). Esto es de mucho interés,
precisamente porque ya se está haciendo. Es relativamente sencillo
mandar un avión teledirigido que bombardee la localización elegida.
Es de esperar que las potencias más poderosas (las que puedan
permitírselo) inviertan en sofisticadas herramientas que permitan ir
a la guerra arriesgando la menor cantidad de vidas posible... En el
propio bando.
Podemos ver por tanto una doble moral,
según la que invertimos en caras máquinas con cierta inteligencia
artificial para matarnos entre nosotros, y supone un peligro mucho
más cercano que cualquier hipotético Terminator que sea enviado
desde el futuro para exterminarnos. Algo en lo que pensar.
Para terminar, dejamos una pequeña
curiosidad: en los planos subjetivos de la vista de Terminator se
pueden observar unas letras, que resultan ser lenguaje ensamblador del
MOS 6502. En otras palabras: el cerebro de Charcheneguer era un
microprocesador de 1 Mhz de los años 70, cuando los actuales
microprocesadores pueden ser 2000 veces más rápidos. Es, de hecho, el mismo microprocesador que utilizaban los Furbys a finales de los 90. Efectivamente, esos siniestros peluches tenían el cerebro de un terminator: un motivo más para que nos den repelús.




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