domingo, 4 de marzo de 2012

Terminator (1984)




Terminator (1984), de James Cameron (director de Titanic, Avatar y Aliens, el Regreso entre otras) y protagonizada por Arnold Schwarzenegger (que conste que hemos escrito el nombre a la primera) es una leyenda del cine de acción de los ochenta: en el futuro, los sistemas de seguridad gestionados por una inteligencia artificial conocida como Skynet se rebelan contra los humanos. Para exterminarnos a todos, nos declara la guerra en todo el mundo y nos esclaviza para realizar las pocas tareas que estas inteligencias artificiales no pueden llevar a cabo por ellas mismas. Sin embargo en esta guerra hay un valiente líder, John Connor, que se lo está poniendo muy difícil. Para solventarlo, las máquinas deciden enviar a Charche (el Terminator) al pasado, en plenos años ochenta, y cortar el problema de raíz: se cargarán a John Connor antes de que haya nacido, matando a su madre, Sarah. Por su parte, los humanitos mandan a Kyle Resse al pasado con la misión de proteger a Sarah.

¿Qué elementos de Inteligencia Artificial podemos observar en esta película?

Para empezar tenemos a Charche: es un cyborg (organismo cibernético). Básicamente es un robot de forma humanoide recubierto de tejido (piel, pelo, vasos sanguíneos...) humano. Entre sus funciones, destacan sus habilidades para conducir todo tipo de vehículos, ser un experto tirador con todo tipo de armas, y básicamente todo aquello necesario para cumplir el objetivo establecido. En la serie Terminator: the Sarah Connor Chronicles (escrita también por Cameron) se menciona que un Terminator puede incluso pasar por un humano normal y corriente, llegando a mantener un matrimonio con un ser humano si la misión lo requiere, con todo lo que ello conlleva. Esto, por supuesto, es una pequeña ida de olla en la que el Terminator tendría habilidades más parecidas a las de un replicante de Blade Runner, muy alejadas de lo que se ve en la película, donde la sutileza no es la cualidad más destacada de Charche. Charche tiene la sencilla misión de cargarse a Sarah Connor, y simplemente consulta dónde vive Sarah Connor en la guía telefónica, y va matando a las Sarahs una a una, según aparecen en la lista: un sistema muy simple, y razonablemente efectivo (que no eficiente).



Lógicamente, huelga decir que estamos muy lejos de lograr algo parecido. Pocos son los robots existentes capaces simplemente de andar sin caerse si no se les da una ruta predefinida y estudiada. En inteligencia artificial no se está más cerca. Sí hemos llegado a integrar partes "cibernéticas", como extensiones del cuerpo humano. Destacaríamos el caso de Neil Harbisson, conocido como el primer cyborg de la historia, que cuenta con un sistema de visión artificial.

Otro elemento de Inteligencia Artificial es Skynet, que está detrás de toda la rebelión de estas máquinas. También se está muy lejos de esto, y no deja de ser una máquina muy parecida a W.O.P.R. en Juegos de Guerra (cuya entrada podéis leer aquí).



Finalmente, un sistema de inteligencia artificial que se observa por encima en la película son las máquinas de guerra, vistas durante los flashforwards. Vendrían a ser tanques, helicópteros, máquinas de guerra al uso, programados para disparar a humanos (en la película bastaría con apuntar a aquellos humanoides que desprendan calor). Esto es de mucho interés, precisamente porque ya se está haciendo. Es relativamente sencillo mandar un avión teledirigido que bombardee la localización elegida. Es de esperar que las potencias más poderosas (las que puedan permitírselo) inviertan en sofisticadas herramientas que permitan ir a la guerra arriesgando la menor cantidad de vidas posible... En el propio bando.



Podemos ver por tanto una doble moral, según la que invertimos en caras máquinas con cierta inteligencia artificial para matarnos entre nosotros, y supone un peligro mucho más cercano que cualquier hipotético Terminator que sea enviado desde el futuro para exterminarnos. Algo en lo que pensar.

Para terminar, dejamos una pequeña curiosidad: en los planos subjetivos de la vista de Terminator se pueden observar unas letras, que resultan ser lenguaje ensamblador del MOS 6502. En otras palabras: el cerebro de Charcheneguer era un microprocesador de 1 Mhz de los años 70, cuando los actuales microprocesadores pueden ser 2000 veces más rápidos. Es, de hecho, el mismo microprocesador que utilizaban los Furbys a finales de los 90. Efectivamente, esos siniestros peluches tenían el cerebro de un terminator: un motivo más para que nos den repelús.







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