domingo, 12 de febrero de 2012

Yo, Robot

Yo, Robot


La entrada de esta semana va sobre Yo Robot. En esta película, dirigida por Alex Proyas en 2004, se cuenta la historia de un policía de férreos valores y su investigación de una muerte un tanto peculiar. El debate entre la "humanización de los robots" y sus consecuencias son el tema principal de esta producción y se observa una convergencia TOTAL entre Inteligencia Artificial y Robótica que, como ya sabemos, no es tan sencillo como se muestra en el cine.

A lo largo de la película la división entre BUENOS y MALOS es tan ambigua como el aspecto humanoide de los G5. Digamos que en cuanto a inteligencia artificial los personajes que nos interesan son SONNY y VIKI, el héroe y el villano de las máquinas.

Sonny, por su lado, representa una Inteligencia Artificial que tal y como se muestra hoy en día sería imposible de crear (sin siquiera contar con que es un robot).

El robot experimenta una serie de sensaciones puramente humanas que sería de chiste que sintiesen los robots, como cuando el detective Spooner (Will Smith) consigue sacarlo de quicio, cuando tiene miedo de la "muerte" (pensando, incluso, en el dolor), cuando engaña a los demás robots (la triquiñuela del guiño) o cuando la curiosidad le empuja a conocer nuevas cosas que no están en su programación.
Nuestro pequeño amigo además es capaz de ir contra su programación al salvar a "La Chica" violando todo principio de probabilidad o matar a su creador violando las Tres Leyes sólo porque lo prometió. El autor de la novela en la que está basada nuestra peli, Isaac Asimov, llegó a redactar una Ley 0 que estipulaba que "Un robot no puede causar daño a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño", y lo introdujo en su novela Robots e Imperio. Esta ley, de haber sido implementada en los robots de la película, habría solucionado los problemas de insurrección que se plantean.

Lo de los sueños ya es una historia bastante subrealista, aunque como no se entra mucho en ello en la película tampoco vamos a matar a nadie porque nos faltan datos.
Lo más claro es que lo extremadamente peculiar de Sonny es la consciencia de su propia existencia como individuo.

Pero bueno, no todo son fantasmadas, hay cosas que se enseñan porque son avances que están bastante bien logrados, como el reconocimiento de voz de las máquinas y lecturas de imágenes si nos atenemos a la interacción entre máquina y humano.
Las ayudas en la conducción también están muy avanzadas y muchas se pueden conseguir hoy en día (coches que conducen solos), aunque no como en la película, que nos deja una escena guapa guapa.



Luego tenemos a VIKI, esa entrañable cabeza cuadrada que sin maldad ninguna quiere controlar el mundo entero porque ve que el edificio ya se le va quedando corto. Esto está bastante feo pero la máquina se escuda en que su lógica es tan perfecta que la única manera de ver mal lo que ella quiere es mediante la ética y la moral, que es precisamente algo que ella no entiende porque no lo tiene en su programación.
En los aspectos técnicos parece que no se le puede echar en cara nada al creador del film en cuanto a nuestra amiga, ya que su aparición por hologramas y el control del edificio y de los robots es perfectamente entendible. Lo que no es normal es la evolución que pega la "muchacha" a lo largo de la historia (igual que la que pega Sonny), llegando a conclusiones aparecidas por ciencia infusa que nadie introdujo en su programación.

La Conclusión de este blog sobre Yo, Robot es que muchas de las cosas que se enseñan en la película no se pueden o podrían hacer, ya sea por capacidad tecnológica o por moralidad. Lo de los robots que limpian las calles solos y todas esas historias de autonomía robótica si se pueden hacer (si recordamos lo que hablamos en clase) pero debería hacerse en un mundo idílico en el que no se cruzase una persona con un robot ni hubiese graciosos que les hicieran el lío a los pobres...

Además si se siguieran las directrices de esta película el planeta perdería una porción de aspecto humano y los valores morales se irían desgastando hasta quien sabe dónde. Y ya no hace falta decir la tremenda inversión económica que habría que hacer y la de puestos de trabajo que se perderían al ser cosa de robots, lo cual es muy desaconsejable; ¡que estamos en crisis!

Eso ha sido todo por esta semana, esperamos que lo hayáis disfrutado, o leído.

1 comentario:

  1. Buena entrada, con muchos enlaces, pero los colores confunden un poco. Algunas de las palabras coloreadas tienen enlaces y otras no.

    ResponderEliminar